lunes, 5 de mayo de 2014

TRES CONSEJOS DEL PAPA FRANCISCO PARA LOS LAICOS A LA HORA DE EVANGELIZAR





TRES CONSEJOS DEL PAPA FRANCISCO PARA LOS LAICOS A LA HORA DE EVANGELIZAR

Queridos amigos, les ofrecemos parte las palabras del Papa Francisco a la Acción Católica italiana, ya que resultan muy interesantes también para todas las comunidades parroquiales; y orientan sobre la acción misionera de los laicos.


«En el actual contexto social y eclesial, ustedes, laicos, son llamados a renovar la elección misionera, abierta a los horizontes que el Espíritu indica a la Iglesia y expresión de una nueva juventud del apostolado laical. Ésta es una elección misionera: todo en clave misionera. (…)

Sobre todo las parroquias, especialmente aquellas marcadas por el cansancio y la cerrazón, y hay tantas. Parroquias cansadas, parroquias cerradas… ¡las hay! Cuando yo saludo a las secretarias parroquiales, les pregunto: ¿pero usted es secretaria de aquellas que abren la puerta o de aquellas que cierran la puerta? Estas parroquias necesitan de su entusiasmo apostólico, de su plena disponibilidad y de su servicio creativo.

Se trata de asumir el dinamismo misionero para llegar a todos, privilegiando quien se siente lejano y a los estratos más débiles y olvidados de la población. Se trata de abrir las puertas y dejar que Jesús pueda salir. ¡Tantas veces tenemos a Jesús encerrado en las parroquias con nosotros y nosotros no salimos y no dejamos que Él salga! ¡Abrir las puertas para que Él salga, al menos Él! Se trata de una Iglesia “en salida”: siempre una Iglesia en salida. (…)

He pensado en entregarles tres verbos, tres verbos que pueden constituir, para todos ustedes, un tramo de camino. El primero es: permanecer. Pero no permanecer cerrados, no. Permanecer, ¿en qué sentido? Permanecer con Jesús, permanecer gozando de su compañía. Para ser anunciadores y testigos de Cristo se necesita permanecer sobre todo cercanos a Él. Es a partir del encuentro con Aquel, que es nuestra vida y nuestra alegría, que nuestro testimonio adquiere, cada día, un nuevo significado y una fuerza nueva. Permanecer en Jesús, permanecer con Jesús.

Segundo verbo: ir. Por favor, jamás una Acción Católica inmóvil. No detenerse: ¡avanzar! Vayan por las calles de sus ciudades y de sus países y anuncien que Dios es Padre y que Jesucristo se los ha hecho conocer, y por esto su vida ha cambiado: se puede vivir como hermanos, llevando dentro una esperanza que no desilusiona. Que haya en ustedes el deseo de hacer llegar la Palabra de Dios hasta los confines, renovando así su compromiso de encontrar al hombre en cualquier lugar se encuentre, allí donde sufre, allí donde espera, allí donde ama y cree, allí donde están sus sueños más profundos, las preguntas más verdaderas, los deseos de su corazón. Allí, los espera Jesús. Esto significa: salir afuera. Esto significa: salir.

Y finalmente, alegrarse. Alegrarse y exultar siempre en el Señor. Ser personas que cantan a la vida, que proclaman la fe. Esto es importante: no sólo recitar el Credo, recitar la fe, conocer la fe: proclamar la fe. Decir la fe, vivir la fe con alegría se llama "cantar la fe”, y esto no lo digo solo yo. Esto lo dijo hace 1600 años San Agustín: cantar la fe. Personas capaces de reconocer los propios talentos y los propios límites, que saben ver en las propias jornadas, también en aquellas más oscuras, los signos de la presencia del Señor. (…)

Pidamos al Señor para cada uno de nosotros, ojos que sepan ver más allá de la apariencia, orejas que sepan oír los gritos, susurros y también los silencios, manos que sepan sostener, abrazar, cuidar. Pidamos sobre todo un corazón grande y misericordioso, que desea el bien y la salvación de todos. Los acompañe en el camino María Inmaculada y también mi bendición».

(Del discurso del Papa Francisco a la Acción Católica italiana el 3-5-2014, texto completo en: http://bit.ly/1nidfHl )